“Puedes con esto—esto que sucede cuando tu cuerpo deja de producir hormonas y tu piel, tu cabello, tus músculos y tus huesos… básicamente cada parte de ti lo nota, entra en retirada y organiza una revolución. Prepárate mentalmente, y dominarás esta etapa.” — Lisa Jey Davis, autora
¿Qué le sucede a tu cuerpo durante la menopausia?
La menopausia es un momento crucial en la vida de toda mujer, que suele darse entre los 45 y los 55 años[1]. Marca el final de la menstruación y un cambio hormonal profundo, especialmente una reducción en la producción de estrógenos. Aunque es un proceso natural y no patológico[2], afecta mucho más que la salud reproductiva.
Los sofocos y los cambios de humor son síntomas conocidos, pero pocas mujeres son conscientes del impacto que la menopausia tiene en la salud musculoesquelética. Los cambios hormonales pueden aumentar el riesgo de desarrollar osteoporosis, dolor articular, rigidez muscular y sarcopenia (pérdida de masa muscular). Este artículo explora cómo la menopausia afecta huesos, músculos, articulaciones, ligamentos y tendones, y qué significa esto para tu bienestar a largo plazo.
¿Por qué la menopausia provoca dolor musculoesquelético?
La razón principal es la drástica caída de los niveles de estrógeno. Una mujer nace con alrededor de un millón de óvulos[3]. En la pubertad quedan unos 400.000, y con cada ciclo menstrual se pierden cerca de 1.000[4]. Estos folículos en desarrollo producen estrógenos, por lo que a menor cantidad de folículos, menor producción hormonal.
El estrógeno es esencial para mantener la densidad ósea, la masa muscular, la flexibilidad articular y la salud del tejido conectivo. Al disminuir sus niveles, el cuerpo experimenta una serie de cambios que pueden causar dolor, menor movilidad y mayor riesgo de lesiones.
El papel del estrógeno en la salud musculoesquelética
El estrógeno influye directamente en huesos, músculos y tejidos conectivos. Regula los osteoblastos (células que forman hueso) y los osteoclastos (células que lo degradan), manteniendo el equilibrio y la fortaleza ósea. Además, favorece el crecimiento y la reparación muscular al estimular la síntesis de proteínas, y contribuye a la elasticidad del cartílago y los ligamentos, permitiendo que las articulaciones se muevan sin dolor.
Cuando el estrógeno disminuye, este equilibrio se rompe, lo que provoca debilidad ósea, menor regeneración muscular y rigidez articular.
Salud ósea y menopausia: Qué es la osteoporosis
Una de las consecuencias más conocidas de la pérdida de estrógenos es la osteoporosis, una afección en la que los huesos se vuelven frágiles y propensos a fracturas. El hueso se mantiene mediante un proceso continuo de remodelación: se reabsorbe y se forma tejido nuevo[5][6].
El estrógeno evita que los osteoclastos actúen en exceso[7]. Sin estrógeno, este equilibrio se altera, y la pérdida de densidad ósea se acelera. Las zonas más afectadas en mujeres posmenopáusicas son la columna vertebral, las caderas y las muñecas, por su alta proporción de hueso trabecular (esponjoso), más vulnerable a las fracturas. Otros factores como la testosterona, la vitamina D, el calcio y el fósforo también influyen en la salud ósea[8].
Las fracturas vertebrales pueden causar dolor crónico, pérdida de estatura y cambios en la postura, afectando tanto la movilidad como la autoestima.
Pérdida muscular en la menopausia: El impacto oculto de la sarcopenia
El estrógeno también es clave para conservar la masa y fuerza muscular. Su pérdida acelera la sarcopenia, un proceso degenerativo del tejido muscular. El estrógeno ayuda a mantener las células satélite, encargadas de reparar el músculo tras una lesión. Cuando estas disminuyen, también lo hace la capacidad de recuperación muscular[9].
Sin estrógeno, la síntesis de proteínas esenciales como miosina y actina se reduce, lo que compromete la fuerza y resistencia muscular.
Esto puede traducirse en menor movilidad, equilibrio y energía, además de un aumento en el riesgo de caídas. Si no se detecta y se trata a tiempo, la sarcopenia puede afectar la autonomía y la calidad de vida.
Dolor articular y rigidez: El estrógeno y la salud de las articulaciones
El dolor articular (artralgia) afecta a más del 50% de las mujeres menopáusicas[10].[10]El estrógeno mantiene el cartílago articular y el líquido sinovial, que protegen las articulaciones. Al disminuir, estas estructuras se deterioran, favoreciendo la aparición de artrosis[11]
Estudios demuestran que las mujeres posmenopáusicas tienen más probabilidades de sufrir dolor en rodillas y caderas[12] Estas articulaciones, que soportan gran parte del peso corporal, se vuelven más propensas a la inflamación, rigidez y limitación de movimientos. El estrógeno también ayuda a controlar los procesos inflamatorios, por lo que su falta incrementa la posibilidad de dolor[13].
Ligamentos y tendones: Menos estrógeno, menos elasticidad
Los ligamentos (que unen huesos entre sí) y los tendones (que unen músculo y hueso) también se ven afectados. Se sabe que las mujeres en etapa ovulatoria tienen más probabilidades de sufrir lesiones como rupturas del ligamento cruzado anterior (LCA) debido a la mayor elasticidad del colágeno cuando los niveles de estrógeno son altos[14].
En la menopausia ocurre lo contrario: el estrógeno disminuye y el colágeno se vuelve más rígido, con menos capacidad de absorber impactos. Esto puede causar esguinces, rigidez articular y una sensación de limitación en los movimientos.
Los tendones también pierden fuerza y flexibilidad, dificultando actividades cotidianas como subir escaleras o mantener el equilibrio.
La salud musculoesquelética sí importa en la menopausia
La menopausia es una etapa de transformación marcada por grandes cambios hormonales, que repercuten directamente en el sistema musculoesquelético. Afecciones como la osteoporosis, la sarcopenia, el dolor articular y la rigidez ligamentosa no son inevitables, pero sí más comunes si no se toman medidas a tiempo.
Conocer lo que ocurre en tu cuerpo te permite tomar decisiones informadas. Con la actitud, información y acciones adecuadas, es posible mantenerte fuerte, activa y empoderada durante esta etapa y las que vienen.
Greg Conlan.
Menopausia. Salud Corporal. Empoderamiento de la Mujer. Hombres que entienden la menopausia
Referencias:
[1] World Health Organization, Fact Sheet, 17 October 2022
[2] Peacock et al, Menopause. National Library of Medicine, 21 December 2023
[3] Healthline, 4 May 2023
[4] Holesh et al, National Library of Medicine, 1 May 2023
[5] Osteoporosis Foundation
[6] Science Direct, 2020
[7] Endocrine Society, 24 January 2022
[8] S.H.Gueldner et al, Encyclopedia of Gerontology, 2007
[9] Collins et al, Cell Reports, 2019
[10] Blumer, Post Reproductive Health, 2023
[11] Gokhale et al, Journal of American Orthopedics, 2004; 33:71-80
[12] Srikanth et al, Osteoarthritis Cartilage, 2005; 13:769-781
[13] Harding et al, Cancers, 2022
[14] Chudu-Ogbolu et al, Front Physiol, 2018
[10] Blumer, Post Reproductive Health, 2023
[11] Gokhale et al, Journal of American Orthopedics, 2004; 33:71-80
[12] Srikanth et al, Osteoarthritis Cartilage, 2005; 13:769-781
[13] Harding et al, Cancers, 2022
[14] Chudu-Ogbolu et al, Front Physiol, 2018
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